viernes, 23 de mayo de 2008

LA MUJER COLOMBIANA



LA MUJER COLOMBIANA



Diríase que no existe una conciencia nacional del papel de la mujer colombiana en los más diversos ejercicios materiales y espirituales. Mal puede calificarse de sorpresa el balance mundial del patinaje, ya que Colombia siempre se ha distinguido en este deporte. Los colombianos somos las estrellas, principalmente las mujeres, en esta competencia mundial, que acaba de clausurarse en Anyang (Corea del Sur).
Ya se trate del levantamiento de pesas, o de los trofeos literarios en lengua castellana, o en la administración pública, la mujer colombiana se destaca reivindicando nuestros desafueros masculinos en otros campos. Con la sola excepción de la Presidencia de la República, la mujer brilla por su dominio de los más diversos temas, desde la política internacional hasta el manejo de las telecomunicaciones, y por la serenidad con que los trata, como ha sido este año del siglo XXI, en el que culminaron a la cabeza del Órgano Legislativo y de las Relaciones Internacionales dos mujeres que nada tienen que envidiar a sus antecesores del sexo masculino. Prueba de ello, extrañamente, ha sido el afán de desconceptuarlas en algunos medios, como si su desempeño se midiera en términos de modas o de atributos físicos, propios del Reinado de Cartagena.
Las críticas no emanan siquiera de la opinión pública, que en los procesos electorales ha favorecido numéricamente de manera espectacular al sexo femenino, sino de un grupito de los llamados "intelectuales", que instintivamente advierten una seria competencia en las filas femeninas. Aun, tratándose de la subversión, se destacan dos mujeres de las cuales solo tenían conocimiento los iniciados: 'Sonia', que ya ha sido extraditada, pero que manejó por años las finanzas de las Farc, y, últimamente, 'Jessica', que era doble agente al servicio de las Fuerzas Armadas regulares como informante y, al mismo tiempo, agente de la guerrilla, que establecía vínculos entre los militares y los 'paras', según su propia confesión, lo que pone en peligro su vida cuando se vayan revelando los pasos contradictorios en que se ve comprometida.
Con el terrorismo ocurre un fenómeno tan difícil de sintetizar que, cuando se expidió el Estatuto de Roma, los participantes en la reunión convinieron en aplazar el alcance del terrorismo en términos de una definición. Circulan, sin embargo, ciertos conceptos que hay que tener en cuenta para aproximarse a esta singular actividad, que ha ido cobrando actualidad en la pluma de los Jefes de Estado que califican de terroristas a sus contradictores. El terrorismo no corresponde a ninguna posición ideológica, sino que es un arma accesoria de las más diversas doctrinas para sembrar el terror entre un número indeterminado y anónimo de ciudadanos. Es un contraste con otros 'ismos' que evocan posiciones ideológicas: el fascismo, el macartismo, el anarquismo, el totalitarismo, etc. Casi todos ellos, para difundir su respectiva doctrina, acuden al terrorismo para imponer sus creencias, o sea que la condición de terrorista de por sí no existe, sino que, gracias a la intimidación, llamando terroristas a los contrarios, se echa mano de un recurso retórico ya universalizado para descalificar al adversario, asociándolo con el uso de la violencia.
Es lo que ocurre en el caso de 'Jessica', que se pone bajo la protección del Estado reclamando una cárcel de alta seguridad, que la ponga a salvo de los dos terrorismos: el de la guerrilla y el de los 'paras', si, como parece probable, fue un eslabón entre los dos, sin que ellos mismos sospecharan su condición de doble agente. Algo distinto de la traición, que es el tránsito de una causa a otra, mientras que la condición de doble agente no comporta ningún compromiso, puesto que no existe mutación de convicciones ideológicas sino aprovechamiento de la pasión de unos y otros, que ignoran la condición de explotados. La experiencia histórica tiende a demostrar que la condición de doble agente es más propia de la mujer que del varón, ya que se facilita por la actitud innata para el disimulo.( EL TIEMPO )http://juanfe-rodiaz.blogspot.com/

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